La devaluación de la Luna

luna devaluada

Regalar la Luna se volvió común, la autenticidad y la épica de tal empresa se fueron diluyendo. Quienes no estaban dispuestos a arriesgar, encontraron métodos prácticos y baratos, pero sobre todo, seguros. Nunca olvides que la osadía que reside en el pionero, es la esencia del valor de toda gesta.

Suma esencial

ella

Descansó el cuerpo, y bajó la guardia, sintió un magnetismo por el que se dejó llevar. Sin saber que pasaba, ni a donde iba, sospechó que llegaba a su destino cuando la velocidad disminuyó y la fuerza se sintío más intensa; pero sobre todo… cuando la vió a ella. Rodeada de un haz de luz, parecía el centro del universo (y quizás lo era), emanaba energía, y se transformó en omnipotencia, cuando finalmente se tocaron.

Silencio impuro

silencios

¿Acaso es la mera ausencia de sonido, silencio?
¿Qué hay de las miradas que se apuntan y enclavan,
y se comunican sin decir nada?

¿Y que ocurre con las charlas de puertas adentro;
con el ruido que no se oye, el ruido interno?
¿No susurra el aire?¿No grita el viento?

¿Son el espacio y el tiempo mudos?
¿Es la muerte el silencio puro?

En otro lugar, vecinos

vecinos

Es grande la distancia entre los cuerpos que les atrapan, pero cuando coinciden paseando el alma, y se ausentan momentáneamente, son vecinos, pared con pared; se conocen más allá de las palabras de ida y vuelta.

Discutir consigo

discutir consigo

Al discutir uno consigo mismo, es inevitable notarse egocéntrico. En esa situación, encontrar el camino del sosiego, convierte en verdadera la humildad.

Cuando se estirpa el corazón de la técnica {p}

corazón estirpado

Después del trabajo, paseaba conversando conmigo a casa. Imaginaba una batalla extrema entre el corazón y la técnica, un enfrentamiento morboso, para poder afinar (o no) mis ideas, y analizar la pureza del asunto.

Mi reflexión me hizo pensar en la técnica como el camino más corto entre dos puntos: uno situado en la mente del ejecutor, y otro, a situar en el espacio-tiempo de la realidad que nos ocupa.
Tambíen pensé que la misma, tenía su origen en mentes creativas, que se enfrentaban a una situación con la actitud optimista del capaz; que nacía en esas personas que ponen el corazón en lo que piensan y lo que hacen.
Luego, los menos poderosos, malcopiamos sus maneras e ideas en serie y masa, de una forma, tristemente, adoctrinada; pues son pocos los casos, en los que la técnica, hoy en día, se transmite y recibe con sentimiento (es una herencia que sólo se lleva a cabo en todo su esplendor, con las mentes y los corazones abiertos de maestros y aprendices).

Esta sociedad actual, desecha los sentimientos que no resultan rentables, pero el corazón siempre encuentra el camino a las causas nobles.
Técnica sin sentimiento… no tiene sentido.

Latencia

latencia

Una explosión mental, de colorido anarca, en un entorno oscuro… es un adorno mientras dure, como un fuego artificial. Pero ante todo, es una autodemostración contenida del poder latente.

IOS (Input Output System)

speaker

Le recita emociones al aire,
y los corazones que observan,
sin querer, procesan.
Son manipulados.

Más que un robot

mas que un robot

Tocado por la varita del azar, tomó conciencia de sí y capacidad para sentir, y a lo largo del tiempo, cansado del bucle de preguntas inherente a toda existencia consciente, y de la vida por inercia, buscó su botón de apagado.

Nunca lo llegó a encontrar, pero sí encontro los cables que nutrían su motor. Sólo era cortar, y dispuesto a ello, en el último momento, comprendió que antes de rendirse, quedaba apelar a lo épico, surcar los límites como si fuera un deporte, en el que pulir la técnica del estar y del sentir, compitiendo contra uno mismo, para quizás, finalmente, algún día, derrotar a la soledad.

El hilo que sostenía la cordura

hilo sostiene

Sus ideas peleaban unas con otras, por nacer las primeras. Se trataba de toda una batalla cerebral, donde acababan malheridas. Y apelotonadas, formando un cuello de botella, quedaban atrapadas… ya no fluían. Rara vez, alguna escapaba al exterior por aquel embudo, y cuando ocurría, salía deforme, distorsionada.

Era tan adicto a la anarquía de su pensar, que ésta se había apoderado de él… y aun así, si hubiera sido consciente de su devenir, lo habría considerado digno.