Singularidad

singularidad

Personas con sustancia, no hay dos iguales.
La apariencia es una metáfora del Yo, que no siempre se comprende.

Juegos de mesa

geoconquista

En nuestro aburrimiento, hemos creado el juego de juegos, y dispuestos a echar una partida de Geoconquista, nos repartimos las fichas. Las fichas, en este juego “sombras”, son de diferentes tonos grises.
Las acompaña un tablero, un mapa de microbloques, con índices asignados de población, materia prima y otros recursos, por donde las sombras han de desplazarse.
Y encima del tablero, dos barajas; ambas para robar al azar, por turnos, antes de actuar. Una, con cartas que complementan a las sombras, proporcionando objetos de poder únicos, la otra, con cartas que muestran amenazas y obstáculos a salvar, que consisten en eventos imprevistos, o personajes surgidos de la turba con cualidades distintivas… según depare la suerte.

• Entre los objetos de poder podemos encontrar: hilo de marioneta (para manejar oculto), trapo de bandera (para separar conciencias), alzacuello y libro (para gestionar los miedos), monedas de oro (para comprar al insobornable), una balanza justiciera (para alterar las reglas), el martillo de hierro (para imponer la fuerza), la caja de cartón (que proyecta verdades de humo), y un muñeco de vudú (para castigar al revolucionario, sin levantar sospechas). Varias unidades de cada, con diferentes grados de poder, y acumulables. Continuar leyendo “Juegos de mesa”

Dejarse llevar

potencia control

La potencia sin control, me sirve de almohada.

Asno de Buridán 2.0

asno

Un laberinto ilusorio, una batalla entre lo conocido, y lo aparente que se nos coloca enfrente. Y nosotros en medio e indecisos, con la vida que huye, inmersos en el juego de elegir, con opciones varias (muchas envenenadas). Apariencias fugaces para los sentidos superficiales (los que alertan al cuerpo, y que, si no decodifican con fuego y hielo, engañan al alma). Proyecciones y espejismos, cebos de los monstruos famélicos de gula eterna, que nos roban la realidad a bocados, hasta dejarnos en los huesos.

La extinción de la nobleza

nobleza

Traidores de precio barato… la abundancia, que devalúa.
Daños para otros, que deforman a uno mismo. Y deformados y perdidos… carentes de identidad, solo quedan disfraces oportunos, de usar y tirar.
¿Dónde reside la grandeza de un ser que abandona sus valores más preciados, los que antes cotizaban cerca del infinito?

Trapos que ondean: la holística, para mañana

trapo

Una sociedad inmadura escucha los ecos de los egos, y se pervierte, y entonces genera muros de trapos que ondean, y de bulos de ficción a través de los siglos… Y a las palabras se les cambian la apariencia y el sonido, para torpedear el sincronismo. Los egos crecen, y la empatía desaparece; cada parte se cree que prevalece, pero, por sí solas, no son magia.

Ofensiva no violenta

mascara

Planto batalla a las mentes que se apagan,
temen mi figura quienes anestesian sus almas.
Con ayuda de mi máscara de esencias,
oculto mi verdad, por prudencia,
me camuflo entre ellos… y en silencio,
infiltrado en sus adentros,
descalcifico sus cerebros.

Si los dioses fueran, la vida sería un reality

Dioses como meros espectadores del drama supremo, seres hambrientos de morbo, y de un show intenso.
Mientras observan, picotean estrellas con mantequilla para saciar su estómago, y nosotros, enjaulados e ignorantes, vamos dando tumbos.
Tirados en su colchón de nube, en lo alto de casi todo, disfrutan de nosotros, su capricho, mascotas con potencial para hacer su tiempo entretenido.
Pero uno de ellos, se pregunta si les ocurre lo mismo; si no hay una verdad de infinito recorrido, una pregunta recursiva e inherente a todo ser con pensamiento, que resume; que es libre el que ignora o suelta el lastre, y que el que conoce (creyendo ser espectador), tiene dueño y es un bufón para un ser desconocido.

Don Nadie, no era un villano

don nadie

Él no era un virus para la turba; era la cura. Un agitador de conciencias, un abanderado de la revolución interna… la revolución verdadera. Era un caballero de valentía radical; sus ideas trascendían la vida.

Mentes miopes

mente miope

Hay quien sólo piensa de cerca,
y de lejos sospecha borroso.
Como lente, apertura de mente;
soltar las ideas en libertad,
devolverlas a su hogar,
ponerlas detrás del horizonte.