Latencia

latencia

Una explosión mental, de colorido anarca, en un entorno oscuro… es un adorno mientras dure, como un fuego artificial. Pero ante todo, es una autodemostración contenida del poder latente.

IOS (Input Output System)

speaker

Le recita emociones al aire,
y los corazones que observan,
sin querer, procesan.
Son manipulados.

Más que un robot

mas que un robot

Tocado por la varita del azar, tomó conciencia de sí y capacidad para sentir, y a lo largo del tiempo, cansado del bucle de preguntas inherente a toda existencia consciente, y de la vida por inercia, buscó su botón de apagado.

Nunca lo llegó a encontrar, pero sí encontro los cables que nutrían su motor. Sólo era cortar, y dispuesto a ello, en el último momento, comprendió que antes de rendirse, quedaba apelar a lo épico, surcar los límites como si fuera un deporte, en el que pulir la técnica del estar y del sentir, compitiendo contra uno mismo, para quizás, finalmente, algún día, derrotar a la soledad.

El hilo que sostenía la cordura

hilo sostiene

Sus ideas peleaban unas con otras, por nacer las primeras. Se trataba de toda una batalla cerebral, donde acababan malheridas. Y apelotonadas, formando un cuello de botella, quedaban atrapadas… ya no fluían. Rara vez, alguna escapaba al exterior por aquel embudo, y cuando ocurría, salía deforme, distorsionada.

Era tan adicto a la anarquía de su pensar, que ésta se había apoderado de él… y aun así, si hubiera sido consciente de su devenir, lo habría considerado digno.

Visión pura

vision pura

Dos miradas caminan perdidas, de esas que miran al infinito obviando el entorno. Se cruzan… y al cruzarse, colisionan, pero nadie más lo percibe. Su espectro visible es diferente, y por ello, se ven sin armadura.

Pecas camufladas

pecas

Mantén la distancia, con quien rechaza la autenticidad de las prendas que visten su alma desnuda; esas, que nos abrigan en el paseo de paseos, mantenla, con quien desea expatriar su propia singularidad… aléjate de quien esconde sus pecas.

Un tren, una vez

tren único

Un billete de ida regalado, y un destino a adivinar. Un vagón al cambio, o un tren que se pierde para siempre en el horizonte. Quizás más que un billete de ida, uno de huída… y el silbato de una locomotora a vapor, que pierde la paciencia, grita que decida.

Almas moribundas

muerte

Quienes se entretuvieron con lo superfluo, son ahora almas vagabundas, que desesperadas, mendigan autenticidad; pues donde ahora son, sólo perdura la esencia pura.
Aquellos que se olvidaron del sentir profundo, tienden a desvanecerse. Dejaron incluso de percibirse a sí mismos, y por ello, son prescindibles del todo para el Todo, del que, a duras penas, todavía forman parte. ¡Qué espera quien se ignora!
Intentan con ahínco no morir en ese nuevo universo, pero es demasiado tarde… de donde llegaron, ya vivían muertos.

Docta ignorancia

alma vieja

Un alma vieja, en un nuevo cuerpo… y en él, prosigue su condena eterna a vagar buscando el “no sabe qué”, que sabe que le falta.

Corazón resiliente

resiliencia

Señoras y señores, hoy hemos presenciado algo inaudito; un corazón roto, pegado con pegamento barato, ha batido el récord en querer.