Biometría ocular

En ese rincón secreto (donde de vez en cuando coinciden las almas, con la incertidumbre de si terminarán unidas) te acompañaba de vuelta al mundo; y corriendo el tiempo, y huyendo la oportunidad, yo, queriendo entrar en tí, te observaba de reojo. En el momento de despedirnos, cogí tu mano, que me dió calambre… y mirándome a los ojos, mis ojos te miraron, y al encontrarse en la distancia más corta que existe, se desactivó tu protocolo de seguridad… se abrieron muchas puertas, y entonces decidí quedarme… colarme en ti por la puerta grande.

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