Herencia intangible

Regadera

Transcienden los genes y el comercio,
las palabras de persistencia infinita,
que siembran las semillas de fuego.

Y la llama que brota
siembra de nuevo;
más que palabras,
en un corazón heredero.

Los ojos riegan las semillas,
Con lágrimas de diferentes matices,
Agua emocionante, alegre y triste,
de una mirada que percibe.

La danza de los conexos

conexos

Tú y yo, imantados
en un baile infinito,
jugando a repelernos,
para volver a sentirnos.
Coreografía de fantasía,
de pasos por magnetismo.

Ofensiva no violenta

mascara

Planto batalla a las mentes que se apagan,
temen mi figura quienes anestesian sus almas.
Con ayuda de mi máscara de esencias,
oculto mi verdad, por prudencia,
me camuflo entre ellos… y en silencio,
infiltrado en sus adentros,
descalcifico sus cerebros.

Mentes miopes

mente miope

Hay quien sólo piensa de cerca,
y de lejos sospecha borroso.
Como lente, apertura de mente;
soltar las ideas en libertad,
devolverlas a su hogar,
ponerlas detrás del horizonte.

Pincel de fuego

dios bohemio

Un dios bohemio,
mancha el universo,
con su pincel de fuego.
De las manchas, las galaxias,
con nosotros dentro.

Atrapado

preso natural

¿Se ha liberado el pájaro, que se fuga de la jaula,
que está adentro en la celda, de la prisión suprema?
Nido de atrapamientos, que dónde termina…
Va por los pasillos buscando la salida,
a vientos puros que nutran su vuelo.
Ya sin aliento, encuentra un agujero,
y fuera, en la luz… cansado, bebe del charco,
y en su reflejo, aún se ve prisionero.

Pseudocódigo

poema programado

Boceto en mi mente el algoritmo de llegarte.
Un poema de comandos, que ejecutan sentimientos,
para alimentar al corazón y avivar tu fuego;
arte programado con un fin claro,
sin estar presente, permanecer a tu lado.