Cuando se estirpa el corazón de la técnica {p}

corazón estirpado

Después del trabajo, paseaba conversando conmigo a casa. Imaginaba una batalla extrema entre el corazón y la técnica, un enfrentamiento morboso, para poder afinar (o no) mis ideas, y analizar la pureza del asunto.

Mi reflexión me hizo pensar en la técnica como el camino más corto entre dos puntos: uno situado en la mente del ejecutor, y otro, a situar en el espacio-tiempo de la realidad que nos ocupa.
Tambíen pensé que la misma, tenía su origen en mentes creativas, que se enfrentaban a una situación con la actitud optimista del capaz; que nacía en esas personas que ponen el corazón en lo que piensan y lo que hacen.
Luego, los menos poderosos, malcopiamos sus maneras e ideas en serie y masa, de una forma, tristemente, adoctrinada; pues son pocos los casos, en los que la técnica, hoy en día, se transmite y recibe con sentimiento (es una herencia que sólo se lleva a cabo en todo su esplendor, con las mentes y los corazones abiertos de maestros y aprendices).

Esta sociedad actual, desecha los sentimientos que no resultan rentables, pero el corazón siempre encuentra el camino a las causas nobles.
Técnica sin sentimiento… no tiene sentido.

Vivir sin edad {e}

edad es azar

Edad, un cuantitativo práctico para vivir en sociedad y seguir el manual, “a tales años les corresponde tal cosa… “; estándares de iure y de facto.

He tenido menos años y me he sentido mayor; también etapas de Peter Pan. La edad es un índice engañoso, un etiquetado de “supuestos”, un contador banal del tiempo que nos queda, que es puro azar.

Funambulismo {s}

balance

Camino sobre una fina cuerda, de montaña a montaña, sin sujecciones… y diría que sin vértigo (sensación tranquila y rara). Como cuando juego a mantener el equilibrio sobre el adoquín del borde de una acera.
Después, siento que me venzo hacia un lado lentamente, pero el aire me abraza y el mundo se gira justo lo que necesito, para recuperar la perspectiva y continuar erguido, avanzando en mi línea, en mi camino.