Cielo negro

estrellas caen

Escuché un estruendo terrible, seguido un eco continuo que venía de arriba. Después, vi como las estrellas se precipitaban muriendo… el cielo caía enfermo.
Ella era la fuerza que lo sostenía, y con su ausencia, se hizo la oscuridad permanente.

Decidir con todo a favor, no es decidir

iluminar

Hay ocasiones en las que todo se reduce a una elección; asumir el riesgo, o eludirlo. Son esas situaciones en las que, por mucho que analices, observes… por mucho que te iluminen… nunca se dispone de la información suficiente, y entonces, tienes que decidir si abordar la situación en bruto (con aquello que pueda conllevar, obviando la información que siembra las semillas de la duda), o si por otra parte, atenderás dicha información, cuya problemática reside en la incapacidad propia para discernir la información “objetiva”, de las excusas autogeneradas por el órgano cobarde.
Decidir sin pasar por ese proceso de control ilusorio, de las variables que van surgiendo de forma infinita, al mascar los motivos como si fueran un chicle que ya va perdiendo el sabor… decidir sin pasar por ello… posiblemente sea la más honesta de las intenciones.

Backdoor

backdoor

Un potenciómetro, es una resistencia electrónica variable, que permite controlar una magnitud a placer, dentro de un rango. Estos pueden ser gestionados por microcontroladores (de capacidad plana… lectura y ejecución), y microprocesadores (de mayores posibilidades, que además de entender… conectan y gobiernan con diplomacia). Generalmente mi cerebro (ese microprocesador orgánico), entre otras funciones vitales, se encarga de regular los potenciómetros que controlan mis sentidos (esos sensores que hacen percibir) y mis sentimientos (esas percepciones digeridas por el órgano que, en condiciones normales, preside).

Observando me doy cuenta, de que hay personas que se atraen o se repelen… la naturaleza (más que sabia, programada) indicando conexiones viables. Y veo, que cuando se conecta, se abren las puertas traseras del software que define el alma, la esencia propia… y dejamos a la otra parte infiltrarse en lo más profundo de nuestro sistema, dándola el poder de comprometerlo hasta puntos insospechables.

Y es aquí, cuando pienso que he sido hackeado; pues intento bajar la potencia de mis sentidos para no llegar a límites problemáticos, y los controles no funcionan. Y entonces, me manifiesto contra la razón (la residencia presidencial) para pedir explicaciones, y me dice que hubo un golpe de estado, y el cerebro ya no gobierna, que lo hace el corazón (más que un mero motor).

Funambulismo

balance

Camino sobre una fina cuerda, de montaña a montaña, sin sujecciones… y diría que sin vértigo (sensación tranquila y rara). Como cuando juego a mantener el equilibrio sobre el adoquín del borde de una acera.
Después, siento que me venzo hacia un lado lentamente, pero el aire me abraza y el mundo se gira justo lo que necesito, para recuperar la perspectiva y continuar erguido, avanzando en mi línea, en mi camino.