La neutralidad, te hace cómplice

adelantalfuego

Tú, de favor fácil y bondad por protocolo, acostumbras a maquillar la conciencia lanzando limosnas de tus sobras, por donde pisan tus mocasines impolutos, sin ni siquiera mirar a los ojos, ni de entender las miradas.
En la necesidad extrema; espectador de piernas cruzadas, miras cómo éste adelanta al fuego, o cómo aquel enfrenta las corrientes de los ríos locos… cómo dan de sí por otros, más que cosas, la vida en actos.

Fuga terrenal

La mente que encuentra su lugar (aquel rincón del universo, que todo lo llena) no desea volver, proclama en voz alta la intención de mudanza perpetua. Por el contrario, la que regresa de forma voluntaria, lo hace con ánimo de venganza; usará sus nuevas dotes, para pintar de negro el mundo al que guarda rencor por la comprensión negada.