Embarazos del alma

Que no grite, escupa y llore tinta… ¡Quién son ellos para dictar la esencia de mis palabras, que están vivas, e igualmente ríen y bailan!

Escribir con tinta virgen es transfundir la sangre propia al papel en forma de palabras. Alimentar al arte procreado, extensión de uno mismo.

“Escribe agradable, romántico*…”; escribo honesto, contesto. Pues se manifiestan las ideas en pro de las causas perdidas, y cuando un puñado converge, empujan para ser atendidas, y si lo son, algo nace que contradice la norma y alimenta la vida.


  • El romanticismo es un ideal viral, del que cuando uno se contagia, se expande en el cerebro y termina por abarcar toda percepción y todo pensamiento. Hay tragedia en el romanticismo más potente, una lucha de resultado predecible en nombre de la utopía, que se debe afrontar con pundonor, hasta que se agoten las fuerzas.
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