Escalera engañosa

La finura de su estructura, y el bamboleo que en ella provoca el viento, llevan a creer equivocadamente que es endeble.
Nada más lejos, esa escalera lleva allí siglos, siendo única testigo de las hazañas de los valientes que traparon sus peldaños, de los cuales no se conoce regreso.
Hay quien dice que cada peldaño subido es un punto de vista que completa al anterior, que quien comienza a subirla, queda atrapado en el hambre de curiosidad de ver más de lo que en el momento se es capaz.
Otros dicen, que el peldaño número 29.789 es el lugar óptimo para ver la puesta del sol, mirándolo a los ojos, sin perder la visión. Y que desde ese mismo peldaño, en una ocasión, alguien que osó trepar caída la noche, pudo apreciar las pecas de la luna llena. Se llegó a escuchar que esa misma persona ascendió hasta el punto donde desaparece el vértigo, dejando las estrellas a sus pies.

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