Fotogramas furtivos

Sin darte cuenta, te desnudas al sentir, y mientras tu mirada nada mar adentro, y tu cabello baila con el viento… yo, al son del oleaje, te observo… saboreo la grandeza de un instante, que cargado de una electricidad tan única como fugaz, provoca centellas de las que cortocircuitan la razón, desatando el corazón en su poder pleno, permitiéndome vislumbrar unos límites que, si algún día soy capaz de alcanzar, quizás me dejen satisfecho por siempre.

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