La neutralidad, te hace cómplice

Tú, de favor fácil y bondad por protocolo, acostumbras a maquillar la conciencia lanzando limosnas de tus sobras, por donde pisan tus mocasines impolutos, sin ni siquiera mirar a los ojos, ni de entender las miradas.
En la necesidad extrema; espectador de piernas cruzadas, miras cómo éste adelanta al fuego, o cómo aquel enfrenta las corrientes de los ríos locos… cómo dan de sí por otros, más que cosas, la vida en actos.

Deja un comentario