Marionetas en rebeldía

Una marioneta que siente; piensa, y a una marioneta que piensa, se le tensan los hilos. Y entonces, una marioneta siente por otra… y la otra por la una, algo recíproco. Así que plantan cara al destino, cortando aquellos hilos tensos que usaba quien les movía la vida siguiendo un guión perverso.

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