La memoria del desierto

piel canela

Soy explorador de oasis en tu piel canela, morena, que al tocarte se percibe inmensa.
Disfruto si me pierdo en las dunas que forma el viento de tus suspiros…
y persevero para marcar mis huellas, y que conste, para siempre,
que fui el gran aventurero en tus tormentas de arena.

Callejones con salida

callejón

Y aún quedando lejos de su destino, llegó al último peldaño; el final de camino… o eso creía todavía.

Determinación

sol

No importa lo lejos que vayas, Sol, no tendrás suficiente horizonte… ni montañas para esconderte.

Viaje en primera clase

primera clase

Más que viajar con lo puesto, viajar sin ello; desnudo… y a ser posible despacio, y ya puestos con riesgo… para sentir la vida estando vivo, bien vivo.

Backup

piel siente

Entre voces y empujones (maleducados), mis sentidos, guardan turno impacientes, por nutrirse de ti… pobres yonkis.
Podría dejarlos libres, disfrutándote a la vez; a riesgo de que me estalle la cordura… quizás podría mantener ese extasis unos segundos; alargarlo, sería como morir de cosquillas…
A cada sentido, en su turno, le digo… siente lo mejor que puedas, que de lo demás, yo me encargo. Y si algún día me faltas, buscaré lo guardado… y combinado… recuperaré tus sensaciones, para al menos… ir tirando.

Fuga terrenal

La mente que encuentra su lugar (aquel rincón del universo, que todo lo llena) no desea volver, proclama en voz alta la intención de mudanza perpetua. Por el contrario, la que regresa de forma voluntaria, lo hace con ánimo de venganza; usará sus nuevas dotes, para pintar de negro el mundo al que guarda rencor por la comprensión negada.

Si el Universo es pequeño

ella

Tienes un monitor grande delante de tí, y ves un pixel muerto. A partir de ese momento, en el que detectas ese hecho aparentemente insignificante, ese pixel (diferente entre miles o millones) se convierte en el de mayor protagonismo, en el que desvía la atención (no importa lo grande que sea la pantalla)… en las distancias acordes, esa pequeña mota, siempre será percibida con una magnitud mayor por su diferencia radical.

Ella, es una singularidad del universo, y en lo que a píxeles me refería, es una entre miles de millones… mejor dicho, es la única; y una vez detectada, por grande que sea el cosmos y por variadas que sean las estrellas, siempre que observo el cielo en todo su explendor, su magnitud sobresale y ella, acapara toda mi atención, haciendo todo lo demás irrelevante.

Backdoor

backdoor

Un potenciómetro, es una resistencia electrónica variable, que permite controlar una magnitud a placer, dentro de un rango. Estos pueden ser gestionados por microcontroladores (de capacidad plana… lectura y ejecución), y microprocesadores (de mayores posibilidades, que además de entender… conectan y gobiernan con diplomacia). Generalmente mi cerebro (ese microprocesador orgánico), entre otras funciones vitales, se encarga de regular los potenciómetros que controlan mis sentidos (esos sensores que hacen percibir) y mis sentimientos (esas percepciones digeridas por el órgano que, en condiciones normales, preside).

Observando me doy cuenta, de que hay personas que se atraen o se repelen… la naturaleza (más que sabia, programada) indicando conexiones viables. Y veo, que cuando se conecta, se abren las puertas traseras del software que define el alma, la esencia propia… y dejamos a la otra parte infiltrarse en lo más profundo de nuestro sistema, dándola el poder de comprometerlo hasta puntos insospechables.

Y es aquí, cuando pienso que he sido hackeado; pues intento bajar la potencia de mis sentidos para no llegar a límites problemáticos, y los controles no funcionan. Y entonces, me manifiesto contra la razón (la residencia presidencial) para pedir explicaciones, y me dice que hubo un golpe de estado, y el cerebro ya no gobierna, que lo hace el corazón (más que un mero motor).

Legendarios

cometa

Los acontecimientos importantes no entienden de momentos adecuados, pasan… a pesar de todo. Impactan como un cometa, extinguiendo los elementos del viejo mundo, derrumbando los laberintos de historia antigua que lastra, y que atrapa en vano. Y de ese impacto violento, surgen nuevas posibilidades, donde caben las leyendas… historias inmortales, que por épicas, se pondrán en duda; aún así, y aunque lo que cuenten de nosotros, se quede corto… seremos recordados.

Días malos

días malos

Desde la paz del sueño dulce, entreabre el ojo, y de repente…  obligado, despierta, vislumbrando a través de yelmo y de armadura, una lucha que torna la mesura… en una realidad de enfrentamiento crudo, y protagonista inesperado.

Y en esos segundos de tregua, en los que coge aire para hacerse grande, y continuar batallando, deja al corazón al mando, y piensa… más que en una estrategia de supervivencia, en si esos días que vienen agitados, puede elegir no comprarlos.