Presente

Me preguntas ‘qué hora es’, y me toco el pecho, yo que vengo de lejos, te digo; es la hora del ahora. Tú me pides que sea concreto, y yo te insisto en que soy exacto, que los latidos no mienten. Te enseño mi reloj interno, y demuestro que luce, y entiendes que eternamente marca el momento en punto.

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