Puso andamios hasta el cielo

Cada noche, miraba las estrellas,
y en su anhelo, amanecía construyendo.
Cada día, levantaba un piso más,
para ver con detalle el firmamento,
y soñar mirando al inmenso techo.

Pasando los días y los años…
y cumpliendo casi un siglo, a su ritmo,
seguía alzando su objetivo.

Murío mirando las estrellas,
sentado en su andamio,
sintiendo las nubes
bajo sus pies descalzos.

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