Paseo divergente

Mis piernas rebeldes, me sacan a caminar los días con nervio.
Bajo la Cúpula encapotada, lluvia y trueno percuten la banda sonora del paseo; los silbidos del viento anarca, que se manifiesta en mi cara, acompañan.
Y mi mente relajada divaga, y con sus ideas en coro, pone la voz a una sinfónica dirigida por el caos natural en perfecta armonía.

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